La cara dura de Schuster
POR ARSENIO FERNÁNDEZ DE MESA SICRE
Esta semana han saltado a la palestra unas declaraciones de Bernd Schuster ciertamente incendiarias. Decía el ex técnico madridista, sobre un supuesto fichaje de Villa por el conjunto blanco, que “yo le hubiera traído, pero había mucha gente que no quería que viniera. Desde el equipo hasta los de arriba, que se echaron atrás”. Esto lo espetó Schuster en la COPE. José Antonio Abellán, inteligente y astuto, le preguntó si el rumor de que Raúl era uno de los jugadores que vetó el fichaje de “El Guaje” era cierto. Schuster fingió toser y confirmó la sospecha tácitamente. Tremendo el dardo envenenado que le lanzó al capitán madridista. Aunque yo creo que Raúl movió cielo y tierra para que Villa no pisase Valdebebas, creo que el resentimiento que manifiesta Schuster hacia el Madrid cada vez que habla es desmedido. Además, no entiendo cómo el alemán sabía lo que pensaba el vestuario, teniendo en cuenta que el ex entrenador no trataba en absoluto con la plantilla y siempre permanecía distante con todos.
Pero lo gracioso y lamentable viene ahora. El antipático alemán va y dice que solo ve al Madrid porque juega Ronaldo, porque si no “sería una pastilla para dormir”. Ojo, esto lo dice el entrenador con el que el Real Madrid ha jugado sus peores partidos en los últimos años. Esto lo dice un señor con el que se suponía que el Madrid iba a ganar muchas más cosas y a jugar mucho mejor al fútbol que con Capello. El balance fue una liga y una Supercopa gracias al bloque que formó Fabio.
Se olvida Schuster de que no fue nunca capaz, salvo ráfagas pasajeras, de hacer jugar decentemente al Madrid. Se olvida de su cobardía cuando espetó que “no era posible ganar en el Camp Nou”. Se olvida de que dejó un Madrid destrozado, a nueve puntos del Barcelona, sin ilusión de ganar nada y con una corrupción institucional que, a pesar de conocer, jamás denunció ni criticó. Se olvida de su mal perder y de sus infantiles justificaciones por las actuaciones arbitrales. Se olvida de que su etapa en el Madrid fue para olvidar, muy a pesar de los dos títulos conquistados. Se olvida, además, de que con Pellegrini el Madrid marca más goles, recibe menos y juega mejor que con él. Pero Schuster, ay, Schuster, es demasiado resentido como para reconocerlo.
